jueves, 29 de mayo de 2008

deseos cautivos




Me tuviste cerca y no me has salvado,
y así poco a poco me fui estrellando
contra todos los muros que me acechaban…

Ahora todo es oscuro y también lejano…
y pienso que ya nunca es posible retroceder lo andado,
cuando tu me miras y dices:
¿qué es lo qué te ha pasado?...

..................................................



Nunca creerías lo que no he contado
pero sin embargo tu confías en mí
pese a ser tan frágil,
porque varias veces te tendí mi mano.


Hacia imaginarias sendas de luz enfoco mi llanto

porque de nada vale el quererte tanto,
si en mi vida y mi muerte también te engaño,
no siendo la persona de suerte que tú has soñado.

Me estimas me buscas…


yo siempre en tus labios,

siempre tan perdido

y siempre entre la gente...

dices que me aprecias

y no es suficiente:


Aspiré a lo más alto, de volar sin freno

sin cortar el aire,


mientras me arrastro a tientas

pisando los fangos


bajo las estrellas y todos los astros
que me desdeñaron

arrojándome al hondo del impune fracaso
de tenerte cerca

...sin poder tocarte...

Me castigo calculando y dosificando
las miradas dulces y las sonrisas tensas,
las palabras graves y los silencios intensos
intercalando cuentos ajenos a lo nuestro,


pensando al tiempo

en cuáles podrían ser tus pensamientos
y en la posibilidad de que descubrieses los propios,
pronto me sonrojo.

Sin querer queriendo..., espero respuestas,...
coincidencias mutuas, que rompan esquemas
y me paso la vida arreglando tretas,
tratando en vano de cerrar las brechas,
inventando perennes futuros
en latentes y obtusos instantes
que derrochan mis ánimos
y me convierten en el extraño que tienes enfrente
y al que sutilmente has hecho todo el daño.



Por hacerte el vago,
mis últimos cartuchos se van agotando
y sintiéndolo mucho ya no te hago caso,


congelo de una vez

el contenido de mis deseos cautivos y rebosantes,
porque ya pasado el plazo
de condenar inciertos, desesperados y confundidos fuegos
de flechas y bengalas

sin motivo y sin abrazo,


solo quedo protegido por el discreto misterio
de abandonado y desvalido halo,
al que últimamente y sin remedio

me estoy acostumbrando...

No hay comentarios: