jueves, 5 de junio de 2008



Yo no soy una broma
ni un experimento
y aunque ahora parezca una carroña
he vivido mi tiempo
de vuelta y siempre a empezar…

hacia mi gloria...

Me he sorprendido a mi mismo...

viéndome levantar
de mi espejismo
del cajón al abismo...

sin saber cómo parar…

Estoy hablando por ti, que te conozco
siempre tan devoto arrepentido
con las prisas
que han ido zozobrándose a su nido
amargando a los otros
que perdieron siempre contigo
si quedaron a tu lado o emprendieron su camino.

Nada se puede hacer que no sea unir cada roto
parcheando inútilmente en silencio los trozos
los que tan ricamente y por todas partes esparciste
en añicos para confundir a los que más quisiste

Todo es de metal,
todo me pesa,
me pesan los vaivenes, las tristezas,
los hilos que tejiste y sus madejas...

me impiden evacuar de esta maleza
de ríos revueltos y huracanes rondando
como algo que no encuentro y me mantiene
pasándome los meses
y rompiéndome las sienes




Con mis neuronas al borde del desquicio
no me permito vivir mínima dicha
solo odiarme a las sombra del capricho
que a nada conduce y tu lo ignoras
que soy víctima de este eterno sacrificio


Soy como un inútil prisionero
incapaz de cruzar el puente y alzar mi vuelo...

Sigo sin comprender esa insistencia,
tu fijación por la traición que a nada lleva
solo a tu desesperación y a la de quiénes te rodean,


ni esa venganza sin frutos ni alicientes
insuficiente para devolver a tu ego su corona
otrora cambiada por tu orgullosa ambición devastadora ...

Abandonaste todo cuanto tu corazón amaba...

En mi austero fuero solo quiero ser mi dueño
reiniciar mi ruta, mi despegue...

Profundamente siento esta tortura de tu espera
cuál cordero pronto a ser degollado por su dueño
en soledad cosiendo los minutos que le quedan.

No hay comentarios: